Bolivia, 13 abr 2026 (RED DTV).- Las denuncias documentadas difundidas por la Red DTV en febrero de 2026 sobre sobreprecios en la compra de crudo en Arica y Pocitos derivaron en la modificación de contratos por parte de YPFB, que redujo los montos del “premio” por barril tras la intervención de una comisión legislativa y la apertura de un proceso en el Ministerio Público.
Denuncia inicial y respaldo documental
En febrero, la Red DTV denunció que existía un sobreprecio de al menos 5 millones de dólares por cada millón de barriles de petróleo. En un inicio se estimó en 4 millones, pero posteriormente, con documentación y cuadros comparativos, se estableció que la cifra alcanzaba los 5 millones.
Según los datos presentados, el 19 de enero de 2026 YPFB dio luz verde para comprar crudo a Trafigura con un “premio” de 20,88 dólares por barril en Yacuiba y de 22,88 dólares en Arica. Este “premio” es un componente adicional al precio internacional del petróleo, que puede llegar incluso a 150 dólares, y responde a condiciones logísticas y de provisión.
La Red DTV evidenció, mediante documentación, que estos valores superaban los montos de contratos anteriores. En Arica, por ejemplo, se pagaban 22,88 dólares por barril, mientras que previamente, con la empresa Botrading, el costo era de 18,41 dólares.
En Pocitos, la situación era similar: YPFB proyectaba pagar 10,88 dólares por barril a Trafigura, frente a los 9,10 dólares que se pagaban anteriormente.
Proceso penal y reacción institucional
Tras la difusión de esta información, se activó una comisión legislativa y se abrió un proceso penal en el Ministerio Público, a partir de una denuncia presentada por parlamentarios y el vicepresidente del Estado por el delito de sobreprecio en la compra de crudo.
El 23 de marzo, en medio de este escenario, se firmó una adenda al contrato con Trafigura que modificó los términos económicos inicialmente establecidos.
Reducción de precios tras la denuncia
Como resultado de la denuncia y la investigación, YPFB redujo los montos del “premio”. En Pocitos, el pago bajó de 20,88 dólares a 8,90 dólares por barril, incluso por debajo de los 9,10 dólares que se pagaban anteriormente a Botrading. Esto implicaba un sobreprecio de más de 600.000 dólares que fue corregido tras la intervención institucional.
En el caso de Arica, el precio se redujo de 22,88 a 18 dólares por barril. Considerando un volumen de 955.000 barriles, la diferencia asciende a más de 4,3 millones de dólares.
Estos montos fueron identificados como sobreprecios en las condiciones originales del contrato.
Continuidad de la estructura y cuestionamientos
Las denuncias también apuntan a que el contrato inicial habría permanecido sin cambios de no mediar la presión pública, mediática y legislativa. El informe del 19 de enero de 2026 fue firmado por Carlos Alfredo Cuéllar, quien continúa en la estatal petrolera.
Si bien la presidencia de YPFB cambió —actualmente a cargo de Claudia Cronenbold—, se sostiene que la estructura interna se mantiene intacta.
Impacto económico y cuestionamientos
De acuerdo con los datos expuestos, el sobreprecio alcanzaba los 5 millones de dólares por cada millón de barriles, recursos que, según se denuncia, iban en desmedro del pueblo boliviano.
La reducción posterior de los precios abrió cuestionamientos sobre las condiciones en las que se realizaron las negociaciones iniciales, planteando interrogantes sobre si existieron fallas técnicas, urgencias operativas u otros factores en la toma de decisiones.
Red DTV continuará con las denuncias
Desde la Red DTV se anunció que continuará investigando el caso, solicitará nuevos pronunciamientos de la comisión legislativa y difundirá material adicional, incluyendo audios de personas cercanas al poder.
Asimismo, el medio denunció intentos de afectar sus plataformas digitales, señalando que buscan bajar sus páginas en redes sociales como forma de presión, en referencia a los últimos hechos denunciados públicamente.
Pese a ello, advirtieron que continuarán con la difusión de información y el seguimiento del caso, remarcando que la evaluación final corresponde a la audiencia.

