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Meta, YPFB y los Guerreros Digitales del piso 8 y una censura que no es casualidad

Bolivia, 16 abr 2026 (RED DTV).- En Bolivia puedes no quejarte de la gasolina, puedes estar inconsciente y no reclamar por la escasez de los dólares, o preguntar por las 32 maletas de miles de millones… y ahora también te pueden desaparecer del mapa digital. Así, sin anestesia. Sin explicación. Sin derecho a defensa. Y nadie dirá nada.

Cuatro páginas de Facebook, dos cuentas de TikTok, fueron eliminadas, todos vinculado a DTV Detrás de la Verdad y a Junior Arias fue eliminado. Eso perjudica no solo a los administradores sino también a los que siguen segundo a segundo las noticias que se postea y que últimamente incomodan al gobierno.

Y todavía hay quien quiere vendernos el cuento del “error técnico”.

No, pues.

Aquí hay historia. Hay nombres. Hay fechas. Y hay una maquinaria que no nació ayer que opera desde YPFB financiado por todos los bolivianos.

2016: CUANDO EL PODER DESCUBRIÓ QUE INTERNET TAMBIÉN SE PUEDE CONTROLAR

Todo empieza después del 21 de febrero de 2016. El MAS pierde el referéndum y culpa —sin rubor— a las redes sociales. Entonces, ¿qué hace el poder cuando pierde el relato? Lo compra, lo organiza, lo militariza, lo controla.

Ese mismo año se crea, vía Decreto Supremo 2731, la Dirección Nacional de Redes Sociales. Ahí nacen los “guerreros digitales”, con una misión clara: defender al gobierno, moldear la opinión pública y atacar quien este en contra.

No eran tuiteros espontáneos, eran cuadros entrenados desde otros cursos. Cursos desde el exterior, con estructura, con jerarquía… y presupuesto dispuesto de varias instituciones dependientes del gobierno.

En pocos meses ya había decenas de operadores formados en Cochabamba. Y luego cientos replicados en Santa Cruz. Y luego miles en La Paz.

2018 – 2023: LA GRANJA CRECE, LOS ATAQUES TAMBIÉN

Las investigaciones posteriores no dejan lugar a dudas:

Se destinaron millones de bolivianos en propaganda digital estatal. Se pagaban salarios a equipos dedicados exclusivamente a redes sociales. Se crearon redes de cuentas falsas, bots y páginas coordinadas.

Y lo más grave: no solo difundían propaganda, también atacaban a quienes pensaban diferente.

Medios de comunicación como Cabildeo Digital, Página Siete, ERBOL, ANF y Brújula Digital entre otros denunciaron hackeos, bloqueos, campañas de desprestigio y asfixia digital con ataques coordinados.

El caso de Cabildeo Digital en junio de 2023 es clarito: su página fue hackeada para paralizar su operación, según reportes e investigación técnica.

¿Casualidad? Otra más.

2023: META DESTAPA LA OLLA

Y aquí viene el dato que tumba el discurso oficial.

En febrero de 2023, Meta —sí, la misma empresa que hoy elimina páginas— reveló que había desmantelado una red vinculada a Bolivia, el problema era más grande, no les pagaron sus campañas políticas:

1.041 cuentas de Facebook eliminadas
450 páginas
14 grupos
130 cuentas de Instagram
Más de 1,1 millones de dólares en publicidad

¿El motivo?

Comportamiento coordinado para manipular el debate político y atacar a opositores.

Nombre del fenómeno; “Guerreros digitales”.

UN PERIODISTA Y EL MAPA DEL PODER DIGITAL LO EVIDENCIA

Pero si alguien puso luz donde nadie quería mirar, fue el periodista TL que presentó en una investigación profunda —de esas que no salen en conferencias bonitas— documentó con datos, monitoreo constante y rastreo de actividad digital cómo operaban estos equipos.

¿El dato más incómodo?

No operaban en el aire, tenían base, tenían estructura, tenían oficinas y desde Equipetrol.

El famoso “PISO 8” de YPFB CHACO – SANTA CRUZ

Ahí —según estas investigaciones— no solo se manejaban temas administrativos.

Ahí se monitoreaban redes sociales.
Se controlaban discursos digitales.
Se vigilaban funcionarios de todos las instituciones.
Se detectaban “rebeldes digitales”.

Y no era solo Santa Cruz, también había nodos en la ciudad de La Paz y otros puntos estratégicos como Cochabamba. Una red, un sistema, un aparato que en ese tiempo gozaban también con la asesoría de Cisneros, quien era representante de Meta para Bolivia y aprendieron todas sus mañas.

Un verdadero centro de operaciones digitales.

2020: LA GUERRA DIGITAL YA TENÍA DOCTRINA

Para entonces, ya no era improvisación, investigaciones como las de Chequea Bolivia muestran que los guerreros digitales operaban como un ejército:

Grupos de WhatsApp y Telegram
Órdenes centralizadas
Roles definidos
Objetivos políticos claros

¿La consigna?
“Convencer a los indecisos”

¿El método?
Desinformación, ataques coordinados y silenciamiento de voces críticas.

2026: CAE DTV… ¿Y TODAVÍA ES CASUALIDAD?

Ahora volvemos al presente.

DTV investigando gasolina basura.
DTV señalando responsabilidades en YPFB.
DTV incomodando al mismo gobierno y funcionarios.

Y de pronto:

— Páginas eliminadas
— Denuncias masivas coordinadas
— Acusaciones absurdas de “suplantación”
— Cierre total del ecosistema digital

La misma lógica.
El mismo patrón.
La misma mano invisible.

EL MENSAJE ES CLARO (Y PELIGROSO)

En Bolivia ya no hace falta cerrar un medio con militares, ahora basta con:

Activar denuncias masivas
Mover redes coordinadas
Presionar algoritmos

Y listo.
Silencio digital.

LA PREGUNTA INCÓMODA

Si Meta ya confirmó que estas redes existían…
Si hay antecedentes desde 2016 en YPFB…
Si hay medios afectados anteriormente…
Si hay investigaciones documentadas…

Entonces:
¿De verdad quieren que creamos que lo de DTV es coincidencia?

Porque al final del día, el problema no es Junior Arias, ni DTV, ni una página caída, el problema es otro.

Que en Bolivia, cuando investigas demasiado… te apagan, y no con balas, con varios clics o un clic usado como cómplice a Meta mediante YPFB.

Vía: La mala palabra