Bolivia, 30 abr 2026 (RED DTV).- Cuestionamientos al funcionamiento de la Aduana Nacional resurgen a seis meses del inicio de gestión del presidente Rodrigo Paz, quien durante la campaña electoral aseguró que esa institución era un “nido de corruptos” y prometió su cierre. Sin embargo, la entidad continúa operando en medio de denuncias sobre presuntos abusos y cobros irregulares.
Las observaciones apuntan a Diego Calderón Peredo, exfuncionario que habría trabajado en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante la gestión del alcalde Johnny Fernández. Su nombre vuelve a escena por antecedentes vinculados a una presunta reducción irregular de una deuda tributaria municipal.
De acuerdo con las denuncias, junto a Mario Centellas habría participado en la disminución de un pago impositivo de 3.300.000 bolivianos a 64.000 bolivianos, lo que habría generado un daño económico superior a 3.200.000 bolivianos para el municipio de Santa Cruz.
Las críticas también alcanzan a la actual administración de la Aduana Nacional. Se cuestiona si su presidente, Alberto Soto, está rodeándose de funcionarios comprometidos con la lucha contra la corrupción o de personas vinculadas a prácticas observadas en el pasado.
En la región fronteriza, especialmente en Puerto Suárez y Puerto Quijarro, se reporta malestar. El dirigente cívico Antonio Tudela calificó a Calderón Peredo como un “bellaco” y denunció que estaría incurriendo en nuevas irregularidades, sin que hasta el momento exista un pronunciamiento oficial de la institución.
En este contexto, resurgen cuestionamientos sobre el cumplimiento de las promesas de campaña y el control interno dentro de la Aduana, una entidad históricamente señalada por denuncias de corrupción y cobros indebidos.

