Bolivia 1 de mayo de 2026 (RED DTV).- La investigación por el as3s1n4t0 del magistrado decano del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure Hinojoza, comienza a entrelazar dos hechos que, por ahora, abren más preguntas que respuestas: la falta de rastro de los autores materiales y el despegue irregular de una avioneta que se encontraba bajo custodia estatal.
El crimen ocurrió la noche del jueves 30 de abril en Santa Cruz de la Sierra. Claure, quien había llegado a la ciudad para participar en las Olimpiadas Judiciales, salió de una cena con colegas y abordó un taxi. Cerca de las 23:00, al descender del vehículo en inmediaciones de la avenida Busch (cuarto anillo) para realizar un pago por QR, fue interceptado por dos hombres a bordo de una motocicleta. Recibió cuatro disp4r0s y, aunque fue trasladado al hospital San Juan de Dios, llegó sin vida. Entre las primeras hipótesis figura su labor en el tratamiento de conflictos de tierras.
Una aeronave bajo custodia que volvió a volar
En paralelo, otro elemento ha comenzado a llamar la atención de los investigadores. Esa misma noche, desde el aeropuerto El Trompillo, despegó sin autorización una avioneta Cessna con matrícula CP-2843. La aeronave no estaba en operación regular: había sido incautada el 27 de marzo de 2026 en un allanamiento judicial vinculado a un caso por tráfico de sustancias controladas.
Los documentos de ese procedimiento dan cuenta del precinto y secuestro de la aeronave, así como del Hangar 116 donde permanecía resguardada, además de otra avioneta desmantelada sin matrícula. El inmueble y los bienes quedaron bajo control estatal dentro del proceso registrado con FUD 701102302600135, en el marco del Artículo 48 de la Ley 1008.
Ese punto instala nuevas dudas: el acceso al hangar, el estado operativo de la nave y los controles en un espacio que debía permanecer restringido. A ello se suma que la avioneta ya no se encuentra en el lugar, en una etapa del proceso en la que estaba previsto un peritaje técnico.
Mientras tanto, no se ha logrado identificar ni ubicar a los autores del crimen, en un escenario donde las preguntas aún superan a las certezas.

