LPZ, 25 may 2026 (RED DTV) .- El mapa electoral que en octubre pasado llevó a Rodrigo Paz Pereira a la presidencia bajo la sigla del PDC se ha transformado hoy en el epicentro de su mayor crisis política. Los mismos sectores populares y rurales que le otorgaron un triunfo aplastante en el departamento de La Paz se encuentran movilizados en las calles, bloqueando carreteras y exigiendo la renuncia del mandatario a quien ellos mismos le dieron casi un millón de votos.
Los datos oficiales del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) exponen la ironía del escenario actual: mientras el área urbana de la ciudad de La Paz le dio la espalda a Paz Pereira en la segunda vuelta (con apenas el 41,75%), fueron El Alto y las provincias del área rural las que lo salvaron y lo empujaron a la presidencia, consolidando un 66,03% a nivel departamental (1.153.026 votos en total).
De la confianza en las urnas al cerco en las calles
El descontento actual nace precisamente de las bases sociales que hicieron posible su victoria. La ciudad de El Alto, que aportó un contundente 71,68% de respaldo (471.356 votos), es hoy el centro de concentración de las marchas campesinas y vecinales que descienden hacia la sede de Gobierno.
A este frente se suman los municipios rurales de la provincia Murillo que votaron masivamente por el PDC, pero que hoy exigen la salida del Jefe de Estado:
Palca: Que le dio un 92,9% de apoyo.
Achocalla: Con el 83,57% de los votos.
Mecapaca: Con un 79,67% de respaldo.
Las provincias unánimes cierran filas contra el Gobierno
La ruptura más radical se vive en las provincias paceñas, bastiones históricos de la movilización social. Regiones como Omasuyos —cuna de los Ponchos Rojos—, que apoyó a Rodrigo Paz con el 89,51% de sus votos, además de Inquisivi (88,75%) y Larecaja (83,57%), mantienen cercadas las principales rutas de conexión y han radicalizado sus protestas.
Los manifestantes y dirigentes de estos sectores señalan que el voto de confianza otorgado en las urnas ha sido traicionado, lo que ha llevado a que el masivo caudal electoral que superó el millón de votos en el área rural y periurbana se vuelque por completo a las calles para pedir el fin de su mandato.


