Bolivia, 22 dic 2025 (RED DTV).- En un acto institucional realizado en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), se posesionó a los nuevos vocales, Gustavo Ávila asumió oficialmente la presidencia del Órgano Electoral Plurinacional, señalando que su gestión estará marcada por la independencia, transparencia e imparcialidad, con el objetivo de garantizar que la voluntad popular sea respetada. Ávila afirmó que asumir la presidencia representa “un alto honor” y, al mismo tiempo, “una responsabilidad histórica”, destacando que el país demanda “instituciones sólidas, confiables e independientes capaces de fortalecer la democracia día a día”. En ese marco, aseguró que el TSE “no responde a intereses partidarios ni coyunturales”, sino que responde “exclusivamente a la Constitución, a la ley y, sobre todo, al pueblo boliviano”.
El presidente del TSE remarcó que la confianza ciudadana es el pilar de la democracia y que esta “se construye con hechos y no con discursos”, por lo que anunció que su gestión se caracterizará por “decisiones claras, reglas firmes y procedimientos transparentes”. Señaló que la transparencia será un eje transversal “no como un eslogan, sino como una práctica permanente” y adelantó el fortalecimiento de la observación electoral nacional e internacional, el acceso a la información para la ciudadanía y la profundización de los mecanismos de control y rendición de cuentas.
En relación con el proceso electoral subnacional en curso, Ávila garantizó el cumplimiento estricto del calendario electoral y aseguró que el Tribunal Supremo Electoral continuará con la organización de las elecciones departamentales, regionales y municipales. Indicó que se abrirán “las puertas de la casa de la democracia” para que organizaciones políticas y sociedad civil puedan observar el proceso, y confirmó que el sistema de resultados preliminares SIREPRE “brindará certeza de los resultados el mismo día de las elecciones”. Asimismo, anunció la entrega del padrón electoral a los delegados de más de 200 organizaciones políticas e invitó públicamente a su revisión, afirmando: “revisen nuestro padrón, vamos a trabajar a puertas abiertas y no tenemos miedo a esa revisión”.
Uno de los anuncios centrales del nuevo presidente fue el inicio de las gestiones para un nuevo empadronamiento biométrico a nivel nacional, el cual —según afirmó— será “técnico, inclusivo y transparente” y tendrá como objetivo garantizar el derecho al voto de todas y todos los bolivianos. Ávila enfatizó que “un padrón confiable es la base de las elecciones legítimas y de los resultados incuestionables”, asegurando que Bolivia “se merece tener un nuevo padrón” construido con “las más altas medidas de seguridad” para resguardar la identidad ciudadana y la integridad de los datos.
Por su parte, la vicepresidenta del Tribunal Supremo Electoral, Jimena Camacho Goizueta, manifestó sentirse honrada por la designación y reafirmó su compromiso de “administrar elecciones técnicamente sólidas y políticamente imparciales”. Señaló que la Sala Plena trabajará de manera coordinada para “consolidar la credibilidad del Órgano Electoral Plurinacional”, en un contexto complejo marcado por el desarrollo de las elecciones subnacionales y la falta de vocales departamentales en algunos departamentos. Camacho aseguró que la nueva directiva asumirá plenamente la responsabilidad que le fue encomendada y garantizó que el trabajo que desarrollarán será “altamente técnico”.
Finalmente, durante el acto también intervino el vocal Carlos Ortiz Quesada, quien destacó que la posesión de la nueva directiva constituye un acto de trascendencia institucional y reafirmó el compromiso del Órgano Electoral con la democracia intercultural, subrayando la necesidad de defender la autonomía del TSE frente a cualquier tipo de presión o injerencia externa.

