Bolivia, 20 ene 2026 (RED DTV).- El empresario Rolf Wachholtz lanzó una grave denuncia contra Mario Foianini, a quien acusó de contaminar deliberadamente las aguas de Santa Cruz mediante el funcionamiento irregular de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) pertenecientes a la EPSA Aguas del Urubó, empresa que —según afirmó— es presidida por Foianini.
Según la denuncia, la EPSA opera tres plantas de tratamiento, una de ellas ubicada a orillas del río Piraí, en el sector 2 del condominio Urubó. En ese mismo predio existirían al menos cinco lagunas de oxidación, instaladas dentro del condominio y a escasos 30 metros de viviendas, lo que Wachholtz calificó como una irresponsabilidad extrema.
“Esas lagunas debían ser recreativas, pero hoy son lagunas de oxidación llenas de agua negra, al lado de las casas. Eso no es un error técnico, es una barbaridad”, afirmó.
Wachholtz sostuvo que estas aguas residuales se infiltran directamente a las aguas subterráneas, contaminando los acuíferos que abastecen de agua potable a toda la ciudad de Santa Cruz y gran parte del departamento, además del propio río Piraí.
“Un crimen a la salud pública”
El denunciante fue contundente al advertir que las aguas contaminadas contendrían bacterias y virus altamente peligrosos, incluyendo coliformes fecales y enfermedades como cólera y diftería, lo que representa —dijo— una amenaza real y permanente para la población.
“No solo están contaminando el río Piraí. Están contaminando los bofedales subterráneos que consume toda la ciudad. Una vez que el agua subterránea se contamina, el daño es irreversible”, advirtió.
Uno de los puntos más graves de la denuncia es que Aguas del Urubó habría operado durante al menos 15 años sin licencia ambiental, un hecho que Wachholtz calificó como escandaloso y que, a su criterio, no podría haberse sostenido sin conocimiento de los responsables.
“Mario Foianini sabe perfectamente lo que está pasando. Ha sido notificado, conoce las denuncias y aun así las plantas siguen funcionando”, aseguró.
Denuncias ignoradas y autoridades ausentes
Wachholtz afirmó que existen numerosas denuncias formales, no solo dos, y que más de 150 copropietarios se han sumado a los reclamos desde 2024, sin que hasta ahora se haya ordenado la paralización de las plantas observadas.
Incluso recordó que una autoridad nacional habría comparado la situación con “instalar una planta de tratamiento de aguas residuales en pleno casco viejo de Santa Cruz”, remarcando que se trata de algo totalmente inadmisible.

