SCZ, 20 feb 2026 (RED DTV).- Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) insiste en que sus procesos de compra de gasolina son “transparentes y que no existen sobreprecios”, pero los problemas con el combustible continúan afectando a los ciudadanos. Usuarios denuncian que la gasolina vendida por la estatal provoca fallas graves en los vehículos, obligando a gastar en reparaciones, transporte alternativo o grúas.
Además de la baja calidad del combustible, se señala que varias cisternas permanecen varadas en la refinería de Palmasola, lo que retrasa la distribución y agrava la escasez. Esta situación evidencia una gestión deficiente y cuestiona la capacidad de YPFB para garantizar que la gasolina llegue a las estaciones en condiciones adecuadas.
A pesar de estas denuncias, Yussef Akly, presidente YPFB, reiteró que todos los procesos de adquisición son transparentes y cumplen con la normativa, que no hay sobreprecios y que la gasolina, en todas sus variantes, cumple con las especificaciones técnicas. Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con la experiencia de los usuarios, quienes aseguran que incluso la gasolina premium puede dañar los motores y que la falta de productos complementarios, como limpiadores de inyectores, dificulta mantener los vehículos en funcionamiento.
La combinación de combustible de baja calidad y retrasos en la distribución genera frustración entre los ciudadanos, que cuestionan la efectividad de la supervisión de YPFB y la veracidad de sus declaraciones. Mientras la estatal insiste en negar irregularidades, los autos continúan deteriorándose, y la percepción de mala gestión y negligencia se mantiene entre los consumidores.

