Bolivia, 25 junio 2026 (RED DTV).- Información a la que accedió DTV revela presuntos vínculos entre contrabandistas y personal de la Aduana Nacional en Tarija, específicamente con miembros del UCOE, a través de un audio que evidencia negociaciones para el paso de camiones con mercancía ilegal.
En la grabación, que según la fuente es de conocimiento de la presidencia de la Aduana Nacional, se escucha una conversación entre dos personas.
Una de las personas que habla en el audio es el teniente Kevin Vargas Achá, quien también habría trabajado para las Fuerzas Armadas y sería dependiente del jefe del UCOE en Tarija, Ahmed Basma Melgar. Este último habría sido encontrado en un vehículo de la Aduana con marihuana hace algunas semanas.
La persona que proporcionó la información también habría entregado capturas de pantalla de las denuncias realizadas ante la Aduana Nacional, acompañando los pagos y envíos de códigos QR a determinadas personas dentro de la institución para facilitar el paso de camiones con mercadería de contrabando.
Según el denunciante, las autoridades no habrían dado respuesta a estas denuncias y simplemente las ignoran.
En la conversación, una de las personas reclama a la otra por la pérdida de una carga valuada en 150 mil bolivianos y le reprocha no haberle advertido sobre la presencia de controles en el lugar:
“Yo te he dicho, compa, te he dicho, estoy en tal lugar, las vagonetas están viniendo, he puesto loros, no sé, todo. El que me ha mentido directamente ha sido vos, compa. Vos en ningún momento me has dicho, sí, estoy yendo yo con las vagonetas esas, te verifico y me vuelvo.”
“Vos ponete conciencia, a ver, ¿yo cuántos he perdido en ese viaje? Yo he perdido, hermano, en la carga esa, he perdido ciento cincuenta mil bolivianos, hermano. Y te he encargado todavía, ¿no ves? Yo te he encargado. Mi camión, compa, te lo he dicho, mi camión, te lo he dicho.”
La persona afectada también detalla que uno de sus camiones fue saqueado en la zona de Camacho:
“El otro camión que dejó en Camacho, le han saqueado todo, hermano, la carga. Le han sacado todo, le han quitado todito.”
“Los comunarios, hermano, los comunarios.”
Además, menciona que los dueños de la carga le exigen el pago de los 150 mil bolivianos perdidos, más los 60 mil bolivianos que costaría reparar la cerradura del vehículo:
“A mí los dueños de carga ahorita, ¿sabes qué me dicen, hermano? Me tienen, loco, no contestes el celular a nadie. Son 150.000 bolivianos que han perdido los tipos.”
“Y la cerradura de mi camión, más o menos, como 60.000 bolivianos para cerrar a mi camión.”
En el diálogo también se hace referencia a un acuerdo económico que no se habría cumplido:
“Mira, entonces, ¿Qué sean cinco ya? Qué sean cinco.”
“No, yo te digo, hermano, yo te digo, hermano, no es, no, no, no es porque…”

