Bolivia, 9 abr 2026 (RED DTV).- Bolivia volvió a integrarse a la mesa de cooperación regional del Cono Sur organizada por la Drug Enforcement Administration (DEA) en Montevideo, donde el viceministro Ernesto Justiniano Urenda destacó un giro en la estrategia antidroga: pasar de la incautación de sustancias a la desarticulación de estructuras criminales. En el encuentro, junto al director de la FELCN, Frans William Cabrera, se expusieron avances operativos, se puso como ejemplo el caso de Sebastián Marset y se planteó la meta de erradicar al menos 10.000 hectáreas de cultivos de coca este año, dentro de una estrategia que incluye cooperación internacional, control institucional y desarrollo alternativo.
“🇧🇴 Bolivia está de vuelta
Hoy tuve el honor de representar a nuestro país en la reunión de coordinación regional del Cono Sur organizada por la Drug Enforcement Administration (DEA) en Montevideo, Uruguay, junto al Director de la FELCN, el Cnl. Frans William Cabrera.
Después de muchos años, Bolivia vuelve a sentarse en esta mesa de cooperación regional, y lo hace con decisión, con resultados y con la firme voluntad de trabajar de manera coordinada con nuestros países hermanos. Agradezco especialmente la hospitalidad del Gobierno de Uruguay y el compromiso de todos los países que forman parte de este esfuerzo conjunto.
Compartimos el enfoque que estamos impulsando: pasar de perseguir únicamente la droga a desarticular las estructuras del narcotráfico, sus economías ilícitas y sus redes logísticas. Este cambio implica fortalecer nuestra institución policial, mejorar la coordinación operativa y avanzar en pruebas de confiabilidad que garanticen transparencia y confianza en el trabajo que realizamos.
El Cnl. Cabrera presentó los logros alcanzados por las distintas unidades de la FELCN y destacó la importancia de la cooperación regional en investigaciones complejas. En ese contexto, el caso de Sebastián Marset fue señalado como un ejemplo claro de cómo el crimen organizado opera sin fronteras y de por qué es fundamental actuar de manera coordinada para evitar la reconstitución de estas redes.
También planteamos la necesidad de afectar la causa del problema, trabajando en la reducción de cultivos de coca en zonas no autorizadas. Actualmente, el país cuenta con alrededor de 40.000 hectáreas, y el desafío es avanzar hacia la erradicación de al menos 10.000 hectáreas este año. Estas acciones deben ir acompañadas de desarrollo alternativo, prevención y rehabilitación, para ofrecer oportunidades reales a nuestras comunidades y garantizar soluciones sostenibles.
La jornada de trabajo continúa mañana, donde seguiremos fortaleciendo la coordinación y el intercambio de información con los países de la región.
Me quedaré con la convicción de que Bolivia está nuevamente integrada a la cooperación internacional, no para ocupar un espacio, sino para aportar con seriedad, compromiso y responsabilidad.
Seguimos trabajando por un país más seguro y con más oportunidades para todos. 🇧🇴”, escribió.

