Tras los ataques que terminaron con la suspensión de todas las cuentas en redes sociales de la RED DTV, fruto de una investigación hemos logrado establecer que detrás de esta OPERACIÓN POLÍTICA existió un financiamiento empresarial que derivó en la contratación de la empresa mexicana BLACK INTELLIGENCE.
La finalidad, ACALLAR y AMORDAZAR a este medio de comunicación, en medio de una serie de denuncias por la gasolina basura, sobreprecio en la compra de crudo desde YPFB, el caso de las 32 maletas que llegaron de EE.UU. en un jet, además del robo de relojes, dinero y otros objetos de alto valor de la casa donde se detuvo al narcotraficante uruguayo, Sebastián Marset.
UNA ESTRUCTURA MEXICANA OPERANDO EN BLOQUE
Las investigaciones señalan a la empresa mexicana BLACK INTELLIGENCE con sede en México, la estructura llegó a Bolivia y opera en el silenciamiento de las redes sociales, esta estructura está conformada por 3 ciudadanos mexicanos
Isaac Sosa Huitrón – Dueño de BLACK INTELLIGENCE
Luis Ángel Hurtado Razo
Joaquín Díaz
Estas tres personas forman parte de una misma lógica operativa. No hay separación entre niveles: funcionan como una red que combina conocimiento técnico, ejecución digital y soporte organizativo dentro de un mismo esquema.
REGISTROS MIGRATORIOS: LAS FECHAS DE SU PRESENCIA EN BOLIVIA
A esta estructura se suma un elemento concreto: los registros migratorios confirman el movimiento de al menos dos de sus integrantes en territorio boliviano en el caso de Isaac Sosa Huitrón, DUEÑO de BLACK INTELLIGENCE los datos muestran que este ciudadano ingresó al país en las siguientes fechas:
Ingreso a Bolivia el 24 de febrero de 2026
Salió el 3 de marzo de 2026
Volvió a ingresar al país el 14 de marzo de 2026, aún continúa en territorio boliviano, es el encargado de ejecutar las instructivas de la OPERACIÓN POLÍTICA contra quienes cuestionen al gobierno.
Este patrón evidencia que no se trató de una visita aislada, sino de movimientos continuos en un periodo clave, coincidente con las fechas en las que comienzan a registrarse las caídas de páginas y la escalada del conflicto digital.
En el caso de Luis Ángel Hurtado Razo registra los siguientes movimientos migratorios:
Ingreso a Bolivia el 27 de febrero de 2026
Salida el 3 de marzo de 2026
BLACK INTELLIGENCE: ESTRUCTURA EMPRESARIAL PARA SERVICIOS DIGITALES
Dentro de esta red, Black Intelligence propiedad de Isaac Sosa Huitrón, aparece como el eje empresarial que articula la operación. Se trata de una empresa con base en México que funciona como plataforma para organizar servicios digitales, campañas y estrategias de posicionamiento.
Su rol dentro de la estructura no es externo: es el soporte que permite conectar a los operadores, canalizar trabajos y sostener la operación en distintos niveles.
PERFILES DENTRO DE LA MISMA LÍNEA
Dentro de esta estructura, cada integrante cumple un rol complementario.
Luis Ángel Hurtado Razo es académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, con más de 16 años de trayectoria en comunicación política, redes sociales y desinformación, lo que le da un perfil técnico especializado en el funcionamiento de plataformas digitales.
Isaac Sosa Huitrón, por su parte, se mantiene como un operador de menor visibilidad pública, pero, según la información disponible— permanece en Bolivia y forma parte de la estructura como socio de Black Intelligence, integrándose al mismo circuito operativo.
Joaquín Díaz, representa el componente empresarial que sostiene y articula toda la operación en Bolivia.
FINANCIAMIENTO EN CRIPTOMONEDAS Y CONEXIÓN INTERNACIONAL
El esquema incluye un componente financiero clave. Los servicios habrían sido pagados por un empresario boliviano cercano al gobierno de Rodrigo Paz mediante criptomonedas, con la participación de un enlace boliviano radicado en Argentina que actuó como intermediario.
Esto configura un circuito internacional entre México, Bolivia y Argentina que permite operar fuera de los canales tradicionales.
GESTIONAN CONTRATOS CON ADUANA, ENTEL Y YPFB
Actualmente se encuentra en el país Isaac Sosa Huitrón, gestionando contratos con empresas del estado como Entel, Aduana e YPFB, para vender servicios destinados a la capacitación, implementación de sistemas de escuchas, monitoreo y control de las redes sociales en Bolivia. Lo peligroso y sensible de este caso es la posible expansión de esta estructura hacia el ámbito estatal.
UNA ESTRUCTURA QUE TRASCIENDE LO DIGITAL
El caso revela un esquema que combina operación digital, participación política, financiamiento internacional y proyección institucional.
Con los registros migratorios ya incorporados, la trama deja de ser solo narrativa y suma un elemento verificable: la presencia física en el país en fechas clave, lo que refuerza la dimensión operativa de la estructura.







