SCZ, 11 mayo 2026 (RED DTV).- El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, brindó este lunes en Santa Cruz un informe sobre la calidad del combustible distribuido en el país y aseguró que la estatal identificó las causas que provocaron problemas en miles de vehículos durante los primeros meses de 2026. “Queremos explicar qué ocurrió con la gasolina que afectó a miles de vehículos en los primeros meses de 2026, por qué sucedió, pero sobre todo qué medidas concretas hemos tomado y seguiremos tomando para que esto no vuelva a repetirse”, afirmó.
Daroca explicó que las investigaciones técnicas detectaron “tres causas estructurales” que coincidieron al mismo tiempo. La primera, dijo, fue “un vacío normativo grave”. Según detalló, el Decreto Supremo 4718 “regula la calidad de la gasolina cuando ya está en el surtidor, pero no regula la gasolina base que importamos”. Además, indicó que los contratos heredados “usaban los mismos parámetros del producto terminado para comprar un producto intermedio”, lo que calificó como “un error estructural que viene desde gobiernos anteriores”.
La segunda causa, según el ejecutivo de YPFB, estuvo relacionada con las condiciones en las que se encontraban los sistemas de almacenamiento. “Entre 2023 y 2025, por la crisis de divisas, los tanques de almacenamiento operaron prácticamente vacíos, las paredes se oxidaron y se acumularon gomas y depósitos de sedimentos”, sostuvo. Explicó que desde diciembre de 2025 comenzaron a llenar los tanques para generar reservas, pero ese proceso “removió todos esos depósitos y sedimentos y los incorporó en la mezcla que finalmente salió a consumirse en el mercado”.
Sobre el tercer hallazgo, Daroca informó que una comisión técnica detectó “trazas de dioléfinas en la gasolina importada”. “Las dioléfinas son compuestos inestables que al contacto con el oxígeno, la temperatura y a lo largo del tiempo generan gomas que tapan los inyectores y dañan los motores”, afirmó. Añadió que “la norma boliviana no contemplaba ningún parámetro para poder determinar la existencia de estas dioléfinas” y remarcó que “ninguno de los 22 parámetros que establece nuestro reglamento de calidad incluía la posibilidad de detectar esto en forma directa o indirecta”.
El presidente de YPFB aseguró que las tres condiciones “se han dado en forma simultánea” y terminaron generando “de forma inevitable” el problema con el combustible. Sin embargo, sostuvo que la estatal ya asumió medidas correctivas. “Hemos generado un programa de muestreo masivo de las condiciones de calidad a lo largo de la cadena de distribución e importación de combustibles”, indicó. También informó que se creó “un comité de garantía de calidad conformado por gerentes y técnicos de las subsidiarias de YPFB”.
Daroca señaló además que se implementó un plan para incorporar aditivos antioxidantes y detergentes en la gasolina. “Han permitido estabilizar la gasolina y evitar la formación de más gomas y también empezar a limpiar los inyectores y válvulas en los motores”, afirmó. Asimismo, explicó que YPFB negoció con los proveedores internacionales nuevas condiciones de recepción para bajar los niveles de gomas y manganeso en origen.
El ejecutivo también informó que se iniciaron inspecciones en los puertos de origen antes de la descarga del combustible importado. “Hemos iniciado inspecciones en los buques antes de la descarga de este producto en tierra”, manifestó. Además, indicó que la comisión técnica recomendó al Ministerio de Hidrocarburos incorporar un nuevo parámetro de control en la normativa nacional. “Hemos sugerido la incorporación de un parámetro número 23 que tiene que ver con determinar el periodo de inducción de la gasolina”, explicó, señalando que este mecanismo permitirá garantizar la estabilidad del combustible y evitar nuevamente la presencia de dioléfinas.
Daroca anunció que YPFB activó un contrato para importar un millón de barriles de crudo con el objetivo de incrementar la producción nacional de gasolina. “Ya estamos empezando a recibir crudo y distribuirlo a la refinería”, afirmó. Según indicó, esto permitirá elevar la producción de las refinerías “de un 30% a un 45 o 50%”, asegurando que la gasolina producida en el país contará con “un control adecuado” y será “una gasolina de alta calidad”.

