LPZ, 11 may 2026 (RED DTV) .- El expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly Flores, ha retornado a territorio nacional tras su ILEGAL salida hacia Estados Unidos. A pesar de haber vulnerado flagrantemente la normativa de control gubernamental, a la fecha no se registran procesos penales ni responsables por su salida irregular.
Tras permanecer en el exterior alegando razones de salud familiar, Akly se encuentra nuevamente en Bolivia. Su salida fue calificada inicialmente por el Ministerio de Gobierno como una vulneración directa a la Ley de Permanencia Obligatoria, la cual exige que las exautoridades permanezcan en el país por seis meses tras dejar su cargo.
“Se ha vulnerado la normativa vigente; Migración debe responder por permitir que un exejecutivo bajo la lupa abandone el país sin los controles de ley”, señalaban fuentes oficiales hace apenas unos días.
Lo que en su momento fue anunciado como un escándalo de seguridad migratoria, parece haberse diluido en la burocracia estatal:
Sin procesos en Migración: No se han identificado a los funcionarios que permitieron el paso de Akly por los controles fronterizos o aeroportuarios.
Ausencia de cargos penales: A pesar de las acusaciones previas sobre irregularidades en la compra de combustibles y contratos con sobreprecio, no se ha activado una orden de aprehensión ni medidas cautelares que impidan un nuevo abandono del país. A esto se suma que debía delcarar en calidad de testigo por el caso de la baja de páginas de redes sociales, las cuales realizaban investigaciones sobre la GASOLINA BASURA.
¿Una ley de papel?
La Ley Nº 1709 establece que las máximas autoridades ejecutivas, como el expresidente de YPFB, tienen la prohibición estricta de salir del país durante los seis meses posteriores a la cesación de sus funciones, con el fin de garantizar que rindan cuentas ante posibles auditorías. Cualquier salida antes de ese plazo sin una autorización judicial o administrativa expresa se considera una vulneración legal que debería activar alertas migratorias inmediatas y procesos penales por incumplimiento de deberes. En el caso de Akly, el hecho de haber salido por decisión propia hacia EE. UU. representa una ruptura directa de este “arraigo automático”, independientemente de si su retorno fue voluntario o de los motivos personales que haya alegado.

